Mostrando las entradas con la etiqueta Historia de Michoacán. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Historia de Michoacán. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de marzo de 2026

 

Rescatando el silencio: La historia perdida de la Guava




Bienvenido/a a este espacio. Hoy quiero compartir con ustedes un proyecto que me ha mantenido inmerso durante los últimos tres meses en una búsqueda incansable a través de archivos históricos y documentos olvidados. 


“La Extinción del Curato y Pueblo de La Guava” no es solo un ensayo; es el resultado de un esfuerzo por reconstruir la trayectoria de una comunidad indígena en la costa de Michoacán que fue borrada del mapa y de la memoria colectiva en el siglo XVIII.


A través de estas páginas, exploraremos:


  • La vida cotidiana y la geografía de un pueblo desaparecido.


  • Los procesos de congregación y la resistencia cultural.


  • El dramático episodio de 1727, donde el fuego y la demolición marcaron el fin de una era.


La etnohistoria nos permite devolverle el rostro a quienes el tiempo intentó invisibilizar.

Espero que esta lectura les resulte tan fascinante como a mí me resultó el proceso de investigación.


Lectura y descarga


Puedes consultar el libro completo de forma gratuita en el siguiente enlace (solo lectura):


https://drive.google.com/.../1u8nKwWSpQnbBhVqvSi9.../view...

⚠️ Aviso de Propiedad Intelectual:

Este libro digital es una obra original de Carlos Gómez Mayo. Está protegido por derechos de autor y se distribuye bajo una licencia Creative Commons (BY-NC-ND).

🚫 Prohibido: No está permitida la descarga para su reventa, modificación o publicación en plataformas externas (como Scribd o Wattpad) sin autorización expresa del autor.

✅ Permitido: Puedes compartir el enlace directo a esta entrada de blog con tus amigos o en redes sociales para que más personas disfruten del contenido.

Si encuentras este material en otro sitio web, por favor infórmanos para proteger el trabajo independiente.



miércoles, 18 de marzo de 2026

 Coahuayana: Los Misioneros de 1778, Una Luz de Esperanza y Redención

Eje Tematico: Religión en la Costa Michoacana


Periodo: Siglo XVIII





Sinopsis: "En 1778, el silencio de las rancherías de Tlacuahuallan se vio interrumpido por el marrón de los hábitos franciscanos. Entre chozas de zacate y el calor húmedo de la costa michoacana, tres frailes iniciaron una labor que transformaría para siempre la estructura social y espiritual de la región. Esta es la crónica de un encuentro de mundos bajo el resplandor del sol a mediodía, donde la fe y la resistencia se tejieron bajo la sombra de la Sierra Madre."


Habían pasado apenas 19 años, desde el dia de la fundación de Coahuayana, cuando la fortuna, la siempre caprichosa fortuna condujo los pasos de Fray Juan Domingo Arricivita a esta zona de la costa michoacana, lo que le permitió ser testigo y partícipe directo de los hechos que observó y anotó en y  fueron publicados 14 años más adelante, en las páginas 596 y 597 de su magnífica obra CRÓNICA SERÁFICA Y APOSTÓLICA DEL COLEGIO DE PROPAGANDA FIDE DE LA SANTA CRUZ DE QUERÉTARO DE LA NUEVA ESPAÑA, publicada en 1792 por Don Felipe de Zúñiga y Ontiveros, que dice lo siguiente: 


 " Por septiembre del año del setenta y ocho salió del Colegio el Padre Comisario y Prefecto de las Misiones, en cumplimiento de sus oficios, con otros dos Compañeros, y no teniendo lugar destinado para exercitar el ministerio, se presentó al Illmo. Señor Obispo, para que les enviara a donde le pareciera más necesario, lo que S. Illma. hizo por un Despacho que les dio para los Curas en el que se dice: " Acordamos destinarlos a la Villa de Colima, sus inmediatas Jurisdicciones; y aun las más remotas que caen a la parte del Sur; porque no sin dolor de nuestro corazón, estamos cerciorados, así de la corrupción de costumbres y escándalos que se experimentan en la expresada Villa, como de que no hay memoria entre los actuales vivientes, de que en muchos de los mencionados territorios se haya hecho alguna misión evangélica". Salieron los Misioneros de Valladolid, y caminando con doblados trabajos por la continuación de las lluvias, se vieron precisados a hacer misión en Vaniqueo, a la que acudieron de todos aquellos contornos y en treinta días trabajaron incesantes en el Púlpito y Confesionario."

"De allí prosiguieron a su destino, y muy cerca ya de Colima, supieron que hacía la Costa y veinte leguas de distancia, había una Población de gente sin Sacerdote ni Doctrina, y viviendo en una libertad casi pagana; y siendo muy cálido su clima, determinaron lograr el Invierno, como tiempo  más oportuno para socorrer la urgente necesidad de aquellas almas. Por muy incómodos caminos y plagas del temperamento llegaron al paraje que llaman Tlacahuallan, (nombre antiguo del pueblo de Coahuayana) y fueron recibidos con mucha veneración de los viejos, y admiración de los mozos, casi espantados de ver el trage de los Religiosos, y algunos preguntaban a sus padres si aquellos hombres era Christianos. Esta es una Colonia que tuvo principio por haber dado fondo en un Puerto que llaman San Telmo, que está en el bogeo de la costa que baxa a Acapulco, una embarcación Francesa, el año de setecientos quarenta y seis, por lo que mandó el Señor Virrey se pusiese para resguardo una Compañía de Lanceros. Esta se estableció como seis leguas de la Costa al pie de un altísimo cerro que sirve de vigía, y a orillas de un río que arriba llaman de Tuzpa; y sembrando algodón en los pedazos de tierra que desmontan, se da de muy buena calidad, y con abundancia, por lo que todos los años tienen su feria, a la que acuden muchos, y de ellos se quedan bastantes en la misma negociación: pero son muchos más los que se agregan de todas clases, castas y condiciones, o por la impunidad que allí tienen, o por la libertad que el parage les franquea, pues dispersos por aquellos montes, se aprovechan de las frutas de la tierra, maíz que todo el año se da, y la tuba y aguardiente de coco que hacen, y asi, viven dueños de su albedrío, sin Rey y sin Pastor, ni oir Misa, y sin socorro espiritual de sus almas. Consiste esto, en que siendo muchas y muy graves las enfermedades que les causa el sumo calor, las frutas y desordenadas vidas; cuando se ven agravados de ellas, son muchas las dificultades que se ofrecen para que el Cura de Iztlahuacan, que es el más cercano, y dista diez leguas, pueda ir a confesarlos, por lo que muchos mueren sin Sacramentos, o ya porque el Cura no puede asistirlos, o porque los caminos se ponen intransitables por las lluvias, o ya porque el caudaloso y rápido río no da en muchos meses vado. El mismo peligro tienen las mugeres en sus malos partos; las criaturas que nacen enfermas, pues aunque alguno de aquellos las bauticen, como todos carecen de instrucción y doctrina, es preciso que en estos casos se ofrezcan muchas dudas; y todos aquellos habitadores en los repentinos accidentes de animales ponzoñosos, caídas y otros desastres que son muy continuos, mueren sin socorro espiritual alguno."


"Todas estas circunstancias hicieron que la misión fuese muy fructuosa, y que las voces de los Misioneros en aquellos desiertos hiciera entrar en los caminos de los divinos preceptos a tantos descaminados Christianos. Todos oían con asombro, los sermones, doctrinas y exemplos, y cómo los Padres les decían que no habían de salir de allí hasta que todos se confesaran, lo hacían con toda diligencia; y era de admirar que dormían a la puerta de la Capilla para conseguir lugar en el Confesionario, y todos asistían a la Misa, Via-Crucis y otras devociones con empeño, y el ver la frequencia de los Santos Sacramentos, con muestras de dolor y arrepentimiento de sus culpas. Ni los que estaban por aquellos montes imposibilitados y enfermos, quedaron sin consuelo, pues iban los Misioneros a confesarlos y olearlos en sus Ranchos, de los quales enterraron algunos, bautizaron los párvulos, y casaron algunos, con la licencia de su Párroco. Resonó el clarín del Evangelio por todos aquellos páramos, y a sus voces baxaron muchos de Maquili y Pomaro, todos con el anhelo de oir los sermones y confesarse, y lo mismo hacían los de la costa abaxo, viniendo de más de quince leguas por caminos muy fragosos, y entre ellos un Español de más de cien años: de suerte, que en el mes que duró la misión, se confesaron y comulgaron más de setecientas personas."


"Mucho dolor era dexar a tantas almas en el desamparo que antes estaban, sin doctrina, ni Sacramentos, y para solicitarles el remedio le hizo el Padre Comisario al Capitán, que le formara un exacto padrón de todos los que allí estaban agregados, poniendo en él sus estados, sexos y edades, y por el resulto haber en el vecindario de Tlacahuallan, noventa y dos familias de casados, y que estos, sus hijos, viudos, viudas, sus hijos y los solteros componían trescientas y nueve personas. Con esta razón, y la expresión de la distancia al Cura mas cercano, y de las dificultades que había para el socorro de aquellas almas, y los peligros en que estaban de perder su eterna salud, consulto al Ilmo. Señor Obispo, suplicándole se sirviese de ponerles allí un Ministro de pie fixo, pues aquellos habitadores contribuian suficiente congrua a su manutención. Su Illma. mando formalizar el expediente, y por el ordenó que fuese un Sacerdote que como Vicario del inmediato Cura, estuviese allí de pie, y administrase los Santos Sacramentos a aquellos Colonos, lo que se executo, y hasta el dia presente dura."


Comentario Final:


"Mirar esta recreación de 1778 nos permite entender que la historia de Coahuayana no se escribió solo con decretos reales, sino con el contacto humano directo. Los frailes franciscanos no solo llevaron la confesión; trajeron consigo una nueva organización que, para bien o para mal, cimento las bases de nuestra identidad actual y nos dejaron, tal vez el culto a San José nuestro santo patronal. Rescatar estos momentos del olvido es devolverle el rostro a nuestros antepasados, quienes, entre el mar y la montaña, comenzaron a forjar el destino de lo que hoy llamamos hogar."


martes, 17 de marzo de 2026

 Isabel de Monjaraz y la Sombra de la Crueldad en el Valle de Alima (1587)

Un hallazgo revelador en el Archivo General de la Nación

Eje Tematico: Justicia Colonial y Género.

Periodo: Siglo XVI



Sinopsis:

Detrás de la imagen de los “primeros pobladores” españoles en la costa michoacana, se esconde una historia de violencia y poder absoluto que el tiempo no pudo borrar. Este artículo analiza un documento excepcional de 1587, emitido por el Virrey Álvaro Manrique de Zúñiga, que pone bajo la lupa de la justicia colonial a Isabel de Monjaraz, la primera mujer española en establecerse en el Valle de Alima junto a su marido, el conquistador Manuel de Cáceres.

A través de una transcripción paleográfica inédita, descubrimos los detalles de una provisión virreinal que estremece por su crudeza; acusaciones de tortura y la muerte de al menos ocho mujeres indigenas a manos de Monjaraz. El documento no solo narra los castigos inhumanos aplicados en su casa de recogimiento, sino que revela la orden directa del Virrey para exhumar los cuerpos y encarcelar a la acusada. Después de esta breve introducción pasemos a la transcripción del documento.

Anotación al costado izquierdo:

Comisión (al) Alcalde Mayor de la Villa de Colima para recibir información contra Isabel de Monjaraz.

Texto:

Don Alvaro Manrique Vuestra Excelencia, hago saber a vos, el Alcalde Mayor de la Villa y Provincia de Colima, que por parte de Diego de Contreras vecino de ella, me ha sido hecha relacion que en la dicha Villa, esta una mujer llamada Isabel de Monjaraz, que por ser rica a mas de cuarenta años que se sirve de indios e indias con los cuales usa de tanta crueldad que muchos de ellos han muerto con los malos tratamientos que les hace, especial que teniendo a su servicio una india llamada Angelina que por solo se le huyo por no poder sufrir la mala vida que le daba, sabiendo la (a) hecho volver a su casa y la castigo tan bravamente que le quemo los pies con manteca ardiendo de que quedo coja y lisiada y que despues la misma india con otra llamada Juana, herrada en la cara, que tambien estaba coja, con dos muchachas indias llamadas Marías, por los mismos malos tratamientos se volvieron a huir podra hacer un año; habiendolas hallado con sus negros y criados, las llevo a una hurta de cacao donde vive, las castigo de tal suerte que es publico y notorio que las mato a palos porque desde entonces se han desaparecido que no las han visto mas, sino fue a la dicha india Juana que ciertos indios la hallaron muerta cerca de un río que pasa junto a las dichas casas de la huerta metida en un arcabucal (matorral) y que lo mismo se entiende de las otras que no parecen (aparecen) y que una muchacha de edad de once años la mato de un golpe que le dio con un palo en la cabeza y la enterraron en el pueblo de Tapistlan hechando fama (propagando rumores) que se habia muerto de una coz de un caballo y que hace otras crueldades dignas de mucho castigo y me pidieron mandase hacer averiguacion de ello y castigar los dichos excesos y por mí visto, por la presente, os mando que con toda diligencia y secreto como en caso tan grave persiguiereis, procedais luego a hacer informacion y la hagais contra la susodicha de las muertes que  contra los los dichos castigos crueles ha hecho y cuantos indios o indias han perecido (muerto) con ella o quedado lisiados y donde fueron enterrados y eran naturales, haciendo para ello todas las diligencias y prevenciones que convengan, hasta verificar la verdad y los que parecieren culpados, les prenderéis sus cuerpos y pondréis a buen recaudo, los pondréis en la cárcel pública, de manera que no se ausenten y esto hecho dentro de cincuenta días primeros siguientes en diligencia me daréis aviso para en el caso proveer lo que convenga, que para todo ello y lo de ello anexo y dependiente, en lo que es necesario; poder os lo doy cumplido, cuál de derecho se requiere. Fecho en México a ocho días del mes de junio de mil y quinientos y ochenta y siete, el Marqués por mandado de Vuestra Excelencia, Juan de Cueva.

Ubicación Geografica de los Hechos:

Tras consultar varios documentos del Archivo Histórico del Municipio de Colima AHMC se ha logrado encontrar el lugar en el que se desarrollaron estos funestos acontecimientos y desde las alturas del Cerro de los Angeles en donde ahora se encuentra el pueblo de Santamaría de Miramar, se observa mirando hacia el Oeste, el sitio aproximado en el que estuvo la huerta de cacao de Salaguacan, lugar en el que estuvieron las casas de vivienda de Isabel de Monjaraz, el pueblo indigena de Tapistlan y la huerta de cacao de San Miguel que tambien perteneció a esta cruel española.



Comentario Final:

"La transcripción de este documento de 1587 nos obliga a mirar de frente los cimientos de nuestra historia regional. Más allá de la fundación de villas y la economía del cacao, el archivo revela las voces silenciadas de Angelina, Juana y las Marías, víctimas de un sistema donde la riqueza a menudo compraba impunidad. La intervención directa del Virrey Álvaro Manrique de Zúñiga subraya que, incluso en los rincones más remotos de la costa michoacana, la justicia colonial intentaba poner límites a la sombra de la crueldad. Recuperar estos nombres hoy no es solo un ejercicio de paleografía, sino un acto de memoria histórica."


El autor del artículo es Carlos Gómez Mayo, Investigador Independiente y Cronista Comunitario de Coahuayana, con seis libros digitales publicados en Calameo y con dos aportaciones que vieron la luz en la revista “Colima en el Tiempo” en sus números 4 y 6 patrocinada por el INAH Colima, una revista en la que solo publican los mejores historiadores e investigadores de ese bello Estado.