miércoles, 18 de marzo de 2026

 Coahuayana: Los Misioneros de 1778, Una Luz de Esperanza y Redención

Eje Tematico: Religión en la Costa Michoacana


Periodo: Siglo XVIII





Sinopsis: "En 1778, el silencio de las rancherías de Tlacuahuallan se vio interrumpido por el marrón de los hábitos franciscanos. Entre chozas de zacate y el calor húmedo de la costa michoacana, tres frailes iniciaron una labor que transformaría para siempre la estructura social y espiritual de la región. Esta es la crónica de un encuentro de mundos bajo el resplandor del sol a mediodía, donde la fe y la resistencia se tejieron bajo la sombra de la Sierra Madre."


Habían pasado apenas 19 años, desde el dia de la fundación de Coahuayana, cuando la fortuna, la siempre caprichosa fortuna condujo los pasos de Fray Juan Domingo Arricivita a esta zona de la costa michoacana, lo que le permitió ser testigo y partícipe directo de los hechos que observó y anotó en y  fueron publicados 14 años más adelante, en las páginas 596 y 597 de su magnífica obra CRÓNICA SERÁFICA Y APOSTÓLICA DEL COLEGIO DE PROPAGANDA FIDE DE LA SANTA CRUZ DE QUERÉTARO DE LA NUEVA ESPAÑA, publicada en 1792 por Don Felipe de Zúñiga y Ontiveros, que dice lo siguiente: 


 " Por septiembre del año del setenta y ocho salió del Colegio el Padre Comisario y Prefecto de las Misiones, en cumplimiento de sus oficios, con otros dos Compañeros, y no teniendo lugar destinado para exercitar el ministerio, se presentó al Illmo. Señor Obispo, para que les enviara a donde le pareciera más necesario, lo que S. Illma. hizo por un Despacho que les dio para los Curas en el que se dice: " Acordamos destinarlos a la Villa de Colima, sus inmediatas Jurisdicciones; y aun las más remotas que caen a la parte del Sur; porque no sin dolor de nuestro corazón, estamos cerciorados, así de la corrupción de costumbres y escándalos que se experimentan en la expresada Villa, como de que no hay memoria entre los actuales vivientes, de que en muchos de los mencionados territorios se haya hecho alguna misión evangélica". Salieron los Misioneros de Valladolid, y caminando con doblados trabajos por la continuación de las lluvias, se vieron precisados a hacer misión en Vaniqueo, a la que acudieron de todos aquellos contornos y en treinta días trabajaron incesantes en el Púlpito y Confesionario."

"De allí prosiguieron a su destino, y muy cerca ya de Colima, supieron que hacía la Costa y veinte leguas de distancia, había una Población de gente sin Sacerdote ni Doctrina, y viviendo en una libertad casi pagana; y siendo muy cálido su clima, determinaron lograr el Invierno, como tiempo  más oportuno para socorrer la urgente necesidad de aquellas almas. Por muy incómodos caminos y plagas del temperamento llegaron al paraje que llaman Tlacahuallan, (nombre antiguo del pueblo de Coahuayana) y fueron recibidos con mucha veneración de los viejos, y admiración de los mozos, casi espantados de ver el trage de los Religiosos, y algunos preguntaban a sus padres si aquellos hombres era Christianos. Esta es una Colonia que tuvo principio por haber dado fondo en un Puerto que llaman San Telmo, que está en el bogeo de la costa que baxa a Acapulco, una embarcación Francesa, el año de setecientos quarenta y seis, por lo que mandó el Señor Virrey se pusiese para resguardo una Compañía de Lanceros. Esta se estableció como seis leguas de la Costa al pie de un altísimo cerro que sirve de vigía, y a orillas de un río que arriba llaman de Tuzpa; y sembrando algodón en los pedazos de tierra que desmontan, se da de muy buena calidad, y con abundancia, por lo que todos los años tienen su feria, a la que acuden muchos, y de ellos se quedan bastantes en la misma negociación: pero son muchos más los que se agregan de todas clases, castas y condiciones, o por la impunidad que allí tienen, o por la libertad que el parage les franquea, pues dispersos por aquellos montes, se aprovechan de las frutas de la tierra, maíz que todo el año se da, y la tuba y aguardiente de coco que hacen, y asi, viven dueños de su albedrío, sin Rey y sin Pastor, ni oir Misa, y sin socorro espiritual de sus almas. Consiste esto, en que siendo muchas y muy graves las enfermedades que les causa el sumo calor, las frutas y desordenadas vidas; cuando se ven agravados de ellas, son muchas las dificultades que se ofrecen para que el Cura de Iztlahuacan, que es el más cercano, y dista diez leguas, pueda ir a confesarlos, por lo que muchos mueren sin Sacramentos, o ya porque el Cura no puede asistirlos, o porque los caminos se ponen intransitables por las lluvias, o ya porque el caudaloso y rápido río no da en muchos meses vado. El mismo peligro tienen las mugeres en sus malos partos; las criaturas que nacen enfermas, pues aunque alguno de aquellos las bauticen, como todos carecen de instrucción y doctrina, es preciso que en estos casos se ofrezcan muchas dudas; y todos aquellos habitadores en los repentinos accidentes de animales ponzoñosos, caídas y otros desastres que son muy continuos, mueren sin socorro espiritual alguno."


"Todas estas circunstancias hicieron que la misión fuese muy fructuosa, y que las voces de los Misioneros en aquellos desiertos hiciera entrar en los caminos de los divinos preceptos a tantos descaminados Christianos. Todos oían con asombro, los sermones, doctrinas y exemplos, y cómo los Padres les decían que no habían de salir de allí hasta que todos se confesaran, lo hacían con toda diligencia; y era de admirar que dormían a la puerta de la Capilla para conseguir lugar en el Confesionario, y todos asistían a la Misa, Via-Crucis y otras devociones con empeño, y el ver la frequencia de los Santos Sacramentos, con muestras de dolor y arrepentimiento de sus culpas. Ni los que estaban por aquellos montes imposibilitados y enfermos, quedaron sin consuelo, pues iban los Misioneros a confesarlos y olearlos en sus Ranchos, de los quales enterraron algunos, bautizaron los párvulos, y casaron algunos, con la licencia de su Párroco. Resonó el clarín del Evangelio por todos aquellos páramos, y a sus voces baxaron muchos de Maquili y Pomaro, todos con el anhelo de oir los sermones y confesarse, y lo mismo hacían los de la costa abaxo, viniendo de más de quince leguas por caminos muy fragosos, y entre ellos un Español de más de cien años: de suerte, que en el mes que duró la misión, se confesaron y comulgaron más de setecientas personas."


"Mucho dolor era dexar a tantas almas en el desamparo que antes estaban, sin doctrina, ni Sacramentos, y para solicitarles el remedio le hizo el Padre Comisario al Capitán, que le formara un exacto padrón de todos los que allí estaban agregados, poniendo en él sus estados, sexos y edades, y por el resulto haber en el vecindario de Tlacahuallan, noventa y dos familias de casados, y que estos, sus hijos, viudos, viudas, sus hijos y los solteros componían trescientas y nueve personas. Con esta razón, y la expresión de la distancia al Cura mas cercano, y de las dificultades que había para el socorro de aquellas almas, y los peligros en que estaban de perder su eterna salud, consulto al Ilmo. Señor Obispo, suplicándole se sirviese de ponerles allí un Ministro de pie fixo, pues aquellos habitadores contribuian suficiente congrua a su manutención. Su Illma. mando formalizar el expediente, y por el ordenó que fuese un Sacerdote que como Vicario del inmediato Cura, estuviese allí de pie, y administrase los Santos Sacramentos a aquellos Colonos, lo que se executo, y hasta el dia presente dura."


Comentario Final:


"Mirar esta recreación de 1778 nos permite entender que la historia de Coahuayana no se escribió solo con decretos reales, sino con el contacto humano directo. Los frailes franciscanos no solo llevaron la confesión; trajeron consigo una nueva organización que, para bien o para mal, cimento las bases de nuestra identidad actual y nos dejaron, tal vez el culto a San José nuestro santo patronal. Rescatar estos momentos del olvido es devolverle el rostro a nuestros antepasados, quienes, entre el mar y la montaña, comenzaron a forjar el destino de lo que hoy llamamos hogar."


martes, 17 de marzo de 2026

 Isabel de Monjaraz y la Sombra de la Crueldad en el Valle de Alima (1587)

Un hallazgo revelador en el Archivo General de la Nación

Eje Tematico: Justicia Colonial y Género.

Periodo: Siglo XVI



Sinopsis:

Detrás de la imagen de los “primeros pobladores” españoles en la costa michoacana, se esconde una historia de violencia y poder absoluto que el tiempo no pudo borrar. Este artículo analiza un documento excepcional de 1587, emitido por el Virrey Álvaro Manrique de Zúñiga, que pone bajo la lupa de la justicia colonial a Isabel de Monjaraz, la primera mujer española en establecerse en el Valle de Alima junto a su marido, el conquistador Manuel de Cáceres.

A través de una transcripción paleográfica inédita, descubrimos los detalles de una provisión virreinal que estremece por su crudeza; acusaciones de tortura y la muerte de al menos ocho mujeres indigenas a manos de Monjaraz. El documento no solo narra los castigos inhumanos aplicados en su casa de recogimiento, sino que revela la orden directa del Virrey para exhumar los cuerpos y encarcelar a la acusada. Después de esta breve introducción pasemos a la transcripción del documento.

Anotación al costado izquierdo:

Comisión (al) Alcalde Mayor de la Villa de Colima para recibir información contra Isabel de Monjaraz.

Texto:

Don Alvaro Manrique Vuestra Excelencia, hago saber a vos, el Alcalde Mayor de la Villa y Provincia de Colima, que por parte de Diego de Contreras vecino de ella, me ha sido hecha relacion que en la dicha Villa, esta una mujer llamada Isabel de Monjaraz, que por ser rica a mas de cuarenta años que se sirve de indios e indias con los cuales usa de tanta crueldad que muchos de ellos han muerto con los malos tratamientos que les hace, especial que teniendo a su servicio una india llamada Angelina que por solo se le huyo por no poder sufrir la mala vida que le daba, sabiendo la (a) hecho volver a su casa y la castigo tan bravamente que le quemo los pies con manteca ardiendo de que quedo coja y lisiada y que despues la misma india con otra llamada Juana, herrada en la cara, que tambien estaba coja, con dos muchachas indias llamadas Marías, por los mismos malos tratamientos se volvieron a huir podra hacer un año; habiendolas hallado con sus negros y criados, las llevo a una hurta de cacao donde vive, las castigo de tal suerte que es publico y notorio que las mato a palos porque desde entonces se han desaparecido que no las han visto mas, sino fue a la dicha india Juana que ciertos indios la hallaron muerta cerca de un río que pasa junto a las dichas casas de la huerta metida en un arcabucal (matorral) y que lo mismo se entiende de las otras que no parecen (aparecen) y que una muchacha de edad de once años la mato de un golpe que le dio con un palo en la cabeza y la enterraron en el pueblo de Tapistlan hechando fama (propagando rumores) que se habia muerto de una coz de un caballo y que hace otras crueldades dignas de mucho castigo y me pidieron mandase hacer averiguacion de ello y castigar los dichos excesos y por mí visto, por la presente, os mando que con toda diligencia y secreto como en caso tan grave persiguiereis, procedais luego a hacer informacion y la hagais contra la susodicha de las muertes que  contra los los dichos castigos crueles ha hecho y cuantos indios o indias han perecido (muerto) con ella o quedado lisiados y donde fueron enterrados y eran naturales, haciendo para ello todas las diligencias y prevenciones que convengan, hasta verificar la verdad y los que parecieren culpados, les prenderéis sus cuerpos y pondréis a buen recaudo, los pondréis en la cárcel pública, de manera que no se ausenten y esto hecho dentro de cincuenta días primeros siguientes en diligencia me daréis aviso para en el caso proveer lo que convenga, que para todo ello y lo de ello anexo y dependiente, en lo que es necesario; poder os lo doy cumplido, cuál de derecho se requiere. Fecho en México a ocho días del mes de junio de mil y quinientos y ochenta y siete, el Marqués por mandado de Vuestra Excelencia, Juan de Cueva.

Ubicación Geografica de los Hechos:

Tras consultar varios documentos del Archivo Histórico del Municipio de Colima AHMC se ha logrado encontrar el lugar en el que se desarrollaron estos funestos acontecimientos y desde las alturas del Cerro de los Angeles en donde ahora se encuentra el pueblo de Santamaría de Miramar, se observa mirando hacia el Oeste, el sitio aproximado en el que estuvo la huerta de cacao de Salaguacan, lugar en el que estuvieron las casas de vivienda de Isabel de Monjaraz, el pueblo indigena de Tapistlan y la huerta de cacao de San Miguel que tambien perteneció a esta cruel española.



Comentario Final:

"La transcripción de este documento de 1587 nos obliga a mirar de frente los cimientos de nuestra historia regional. Más allá de la fundación de villas y la economía del cacao, el archivo revela las voces silenciadas de Angelina, Juana y las Marías, víctimas de un sistema donde la riqueza a menudo compraba impunidad. La intervención directa del Virrey Álvaro Manrique de Zúñiga subraya que, incluso en los rincones más remotos de la costa michoacana, la justicia colonial intentaba poner límites a la sombra de la crueldad. Recuperar estos nombres hoy no es solo un ejercicio de paleografía, sino un acto de memoria histórica."


El autor del artículo es Carlos Gómez Mayo, Investigador Independiente y Cronista Comunitario de Coahuayana, con seis libros digitales publicados en Calameo y con dos aportaciones que vieron la luz en la revista “Colima en el Tiempo” en sus números 4 y 6 patrocinada por el INAH Colima, una revista en la que solo publican los mejores historiadores e investigadores de ese bello Estado.


lunes, 8 de febrero de 2021

Chamila, Colima; y el bisnieto del Emperador Moctezuma


                                                              Autor: Carlos Gómez Mayo 

En el año de 1607 fue creado el curato de San Salvador Chamila, compuesto por los pueblos indígenas de Ecautlán, Tamala, Ixtlahuacán, Zinacamitlán, Xolotlán y Chamila que actualmente pertenecen al Estado de Colima y cuatro pueblos más que fueron Tezeguacán, Alima, Tlapistlán y Tlacuahuayan que existieron en lo que ahora es el territorio del actual municipio de Coahuayana, Michoacán; todas estas comunidades le fueron segregadas al antiguo Partido de Tecolapa, que en su momento de máximo esplendor se extendía desde la margen sur del rio de Armería hasta las montañas de la Sierra de Maquili.

El licenciado Baltazar Ramírez de Alarcón fue el primer sacerdote asignado a la parroquia de Chiamila y estuvo a cargo desde 1607 hasta 1612, su lugar fue ocupado por el Bachiller Gaspar Castelán desde el 4 de noviembre de ese año hasta el día de 17 marzo de 1642, fecha en la que falleció.


Para cubrir su lugar el obispo de Michoacán fray Marcos Ramírez de Prado publico una circular solicitando opositores, presentándose los sacerdotes Juan Mendez de Sandi, Juan Peñaflor y Antonio Moctezuma Cervantes todos ellos con gran experiencia en el desempeño de sus obligaciones administrativas y eclesiásticas, pero al final tomo la decisión de enviar a otro distinto que fue el Bachiller Juan del Castillo Bastida quien estuvo en el cargo hasta 1646 y enseguida lo suplió Cristobal Fernández de Tène de 1647 a 1648.


Don Antonio Moctezuma Cervantes, tuvo que esperar hasta el año 1649 en el que fue el elegido como titular de la parroquia de Chiamila.


Después de esta breve cronología sobre los primeros sacerdotes a cargo del curato en cuestión, pasamos al análisis del currículum que presentó el licenciado Antonio Moctezuma en 1642, en el que además de su experiencia de 17 años, sirviendo en distintos curatos como Sivinan, Tinguindin, Pénjamo, Armadillo y Arantzan; destacan algunos datos de su genealogía que lo relacionan por ambos de sus progenitores con personajes muy importantes de la historia de la Nueva España, que a pesar de ser mestizo en aquellos tiempos en los que la Iglesia tomaba en cuenta la pureza de sangre española le otorgaron privilegios negados a otros de su clase.


De la información personal que entregó, he tomado un fragmento de su ascendencia paterna para compartirlo con ustedes.


…”el Bachiller Antonio Moctezuma Cervantes consta ser hijo legitimo de Don Fernando Sotelo Moctezuma y Doña Maria de Cervantes su mujer y el dicho Don Fernando su padre hijo legitimo de Diego Arias Sotelo regidor más antiguo de la Ciudad de México, de los primeros pobladores de esta ciudad y de Doña Leonor Valderrama Moctezuma su legitima mujer y la dicha Leonor hija legitima del capitán Cristobal de Valderrama y Doña Leonor Moctezuma y el dicho capitán uno de los primeros conquistadores de esta Nueva España y que ayudó en todas las acciones varonilmente al señor Marqués del Valle Don Fernando Cortez y la dicha Leonor su abuela, hija legitima del Emperador Moctezuma y de la Señora Acatlán hija del Rey de Soconusco y el dicho Emperador Moctezuma su bisabuelo fue casado en la antigüedad a su usanza con la dicha Señora Acatlán y no tuvieron más de dos hijas que fue la dicha Doña Leonor y Doña Maria que murió sin casarse.


Consta haber el dicho su bisabuelo el Emperador Moctezuma, haber amparado al dicho señor Marqués del Valle y a sus soldados, en sus palacios; sustentándolos, amparándolos y defendiéndolos que no los matasen sus vasallos por cuya causa vino a perder la vida y el señor Emperador Carlos Quinto de feliz memoria haber declarado al dicho Emperador Moctezuma por mayor conquistador que al dicho señor Marqués del Valle …”


Don Antonio Moctezuma Cervantes estuvo como sacerdote de la parroquia de Chamila, Colima; desde 1649 hasta 1652, no sabemos casi nada sobre su desempeño laboral pero gracias a el hoy conocemos el nombre de la ultima Emperatriz Azteca, la Tactli Cihuatl Acatlán, la hija del Rey del Soconusco.



domingo, 7 de febrero de 2021

La leyenda del Gentil

 

                                                             

                                                             Autor: Carlos Gómez Mayo

Desde los albores del siglo XVII hasta el año de 1815, el Galeón de Manila, establecio una ruta comercial entre el puerto de Acapulco y las Islas Filipinas, La plata extraída en la Nueva España, era cambiada en la ciudad de Manila por productos asiáticos entre ellos, telas de seda, figuras de marfil y especias cómo el clavo y la canela.


Aunque el trayecto era difícil y peligroso, generaba tanta riqueza, que llamo la atención de otros países enemigos de España y se armaron flotas de barcos piratas que se convirtieron en el terror de los mares del sur.


Una de ellas, de origen holandés, bajo el mando del almirante Joris Van Speilbergen, compuesta de 6 embarcaciones, entre las que destacaba la nave capitana, llamada Groote Sone (El sol) armada con 28 cañones, llego al puerto de Acapulco el 11 de octubre de 1615, con la mayoría de sus 650 tripulantes enfermos de escorbuto y aunque fueron recibidos con disparos de advertencia, no se retiraron y mandaron una comisión para pactar una tregua que fue aceptada por el comandante Fernández de Córdoba. Speilbergen duro 7 días en ese puerto y tan pronto adquirió alimentos y agua, cumplió su parte del trato y le entregó al comandante Fernández, 20 prisioneros españoles que capturo en sus asaltos en las costas de Chile y del Perú.


El 18 de octubre levaron anclas y partieron con destino al puerto de Salagua de la distante Provincia de Colima.


Habían pasado 3 días de navegación y frente a una diminuta bahía de la costa michoacana, los navíos fueron anclados, para que un grupo de hombres fueran a tierra a cazar venados, pero uno de ellos, de enorme estatura al que apodaban Pichelingue por su torso descomunal y piernas cortas, que le daban un aspecto de simio, se negó a obedecer y agredió al almirante, siendo sometido poco después por sus compañeros que le ataron las manos por la espalda y lo encerraron en un camarote.


Antes del anochecer, prosiguieron su viaje y al aparecer los primeros rayos de sol del siguiente día, el rebelde fue juzgado y condenado a muerte.

Al mediodía, frente al puerto de San Telmo, fue sacado de su prisión y llevado a la tabla de la que sería arrojado a las enfurecidas aguas del mar.

Cuando sus pies la tocaron, volteo a verlos y les grito:


"Malditos, volveré del mas allá para matarlos a todos"- luego soltó una espeluznante carcajada y se lanzó, siendo engullido inmediatamente por el océano.


El almirante, ordenó el reinicio del viaje y el 10 de noviembre desembarcaron en el puerto de Salagua en donde tuvieron un sangriento combate con los españoles bajo el mando de Sebastian Vizcaíno, en el que ninguno pudo adjudicarse la victoria.


 Con algunos de ellos heridos, los piratas se fueron a la bahía de Tenacatita, Jalisco, y después de reparar sus naves emprendieron el regreso a Holanda, para nunca volver.


Cuenta la leyenda que el pirata ejecutado, hizo un pacto con Satanás y que este le permite, salir del infierno cada año, para recorrer la playa desde San Telmo, Michoacán; hasta Tecuanillo, Colima; en busca de sus asesinos, pero al no encontrarlos, calma su coraje capturando y ahogando en las aguas del mar a cualquier hombre que encuentra en su camino.


Si te gusta pescar o acampar de noche en la orilla del mar, ten cuidado; ese monstruo al que ahora llaman El Gentil, es el pirata vengador, un gigante de pelo, bigote y barba blanca, del que pocos, muy pocos; han logrado escapar.















domingo, 31 de enero de 2021

El tsunami de Boca de Apiza


                                                         Autor: Carlos Gómez Mayo 

El 19 de enero del año 1900, a las 11 horas con 45 minutos de la noche, la costa del Pacífico mexicano se estremeció a causa de un fuerte terremoto de tipo oscilatorio-trepidatorio, con una magnitud de 7.4 grados y una duración de 1 minuto, 15 segundos.

En la ciudad de Colima, muchas viviendas se derrumbaron y otras mas, sufrieron severas cuarteaduras.

Murieron 7 personas y 60 más resultaron lesionadas.

En Coalcomán , Michoacán; la cúpula del templo se cayó y varias casas cercanas a la iglesia también fueron seriamente dañadas, calculando las pérdidas totales en  60.000 pesos.

En el pueblo de Coahuayana, perteneciente al mismo estado, la iglesia se derrumbó y bajo los escombros de ella, encontraron al día siguiente a una persona muerta; varias casas más,  también cayeron al suelo estrepitosamente.

Pero en Boca de Apiza, un pequeño rancho, situado a doce kilómetros de distancia de Coahuayana, sucedió algo terrorífico y extraordinario.

El mar se recogió a más de 2 kilómetros de distancia de la playa, y después regresó en forma de olas gigantescas, que sucesivamente, en más de cuatro ocasiones, salieron a tierra hasta a una distancia cercana a 3.000 metros, arrasando con casas, árboles y todo aquello que encontraban a su paso.

A este fenómeno natural se le conoce actualmente como el tsunami de Boca de Apiza.




martes, 26 de enero de 2021

El tesoro del templo de la Merced


                                                            Autor: Carlos Gómez Mayo

Cuando era niño, me gustaba escuchar las leyendas que por generaciones, han pasado en forma oral de padres a hijos en nuestra familia.

Mi  bisabuelo Brígido ejerció el oficio de arriero durante varios años hace mas de un siglo y en sus constantes viajes desde Coahuayana hasta la ciudad de Colima y viceversa; llevando algodón y tabaco y trayendo al regreso telas y azúcar, se entero de muchas historias y leyendas, entre ellas la de un tesoro escondido.

Mi abuelo se la conto a mi madre y ella me la comunicó a mí, hace 40 años.

La guarde en mis recuerdos y el día de ayer, por accidente; al leer un periódico antiguo, comprobé que aquel hecho que parecía mentira, era una realidad indiscutible.

El tesoro ¡existe! y esta dentro de una piedra hueca del cimiento del templo de la Merced.

El 18 de abril de 1871, la Sociedad Católica, encargada de la construcción del inmueble, invito como padrinos de la colocación de la primera piedra del templo, al señor cura Ramón Arzac, al gobernador constitucional Don Ramón R. de la Vega, al C. Francisco Santacruz, gobernador sustituto; al C. Miguel Bazán, presidente municipal; al C. Antonio Gamiochi, jefe político; al Gral. Gregorio Saavedra y a los CC. Antonio Orozco, diputado; y Alejandro Béjar.

Dos bandas de viento amenizaban el ambiente con sus melodías frente a una numerosa concurrencia de familias pertenecientes a la alta sociedad.

A la vista de todos se realizó la colocación del tesoro.

Cruces, cadenas, monedas de oro y de plata, anillos y arracadas, fueron donadas y colocadas dentro de la roca y antes de que la sellaran, también se pusieron en su interior, la lista de maestros y alumnos del seminario que participaban en la construcción, la de los miembros de la Sociedad Católica y el acta con los nombres de las autoridades presentes en el acto.

Después se bendijo la piedra y se coloco en el cimiento y al finalizar el homenaje, todos volvieron a sus hogares.

Años más adelante, el templo se termino de construir, para esas fechas, la mayoría de los que asistieron al acto mencionado habían muerto y se llevaron con ellos a la tumba el secreto del lugar exacto en el que está colocada la piedra del tesoro,

Crédito fotográfico: Claudette Beal, página de Facebook Colima Antiguo.

domingo, 17 de enero de 2021

El hombre más culto de Colima en el siglo XVII

 


                                                  Autor: Carlos Gómez Mayo


En el año de 1596 se avecindó en la Villa de Colima, un soldado español llamado Jerónimo de Avalos Vergara.

Por extraños azares del destino, conoció a doña Catalina de Grijalba; una mujer joven y viuda que vivía acompañada de su hija en la casa que les dejo su extinto marido Bernaldino de Alcalá.

La amistad se transformó en amor y en 1598 se casaron y un año más adelante su felicidad fue completa, cuando nació un hijo de ambos al que pusieron por nombre García de Avalos Vergara, sin conocer -en ese momento- que con el transcurso del tiempo ese niño pequeño se convertiría en el hombre más culto y educado de toda la provincia y en el segundo personaje más importante del antiguo Obispado de Michoacán.

Existen muchos documentos firmados por él en los archivos eclesiásticos en los que firmó con el apellido Dávalos Vergara, pero son dos los que nos aportan datos históricos de verdadera relevancia, el más famoso es sin lugar a dudas la Descripción del Obispado de Michoacán, redactada en 1639, que se encuentra en la Biblioteca Nacional de España, entre los documentos compilados por fray Juan de la Calle, un documento de cinco páginas, en el que explica en forma muy breve los ingresos del obispado, los nombres de los partidos o curatos, los conventos existentes y añade cuáles zonas tenían mayor o menor cantidad de población española e indígena.

El otro documento es muy rico en información familiar y personal y además nos brinda la oportunidad de conocer la zona en la que se desempeñó como visitador y juez eclesiástico.

Este último expediente presentado ante el Deán y Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Morelia, fechado el 13 de marzo de 1623, cuando realizo su oposición para recibir el beneficio de Capaquaro es el que transcribo a continuación.


El doctor García Dávalos Vergara, clérigo presbítero, natural de la Villa de Colima de este Obispado de Michoacán, como mejor lugar haya de derecho, comparezco ante ustedes en su cabildo (sede vacante) de la Santa Iglesia Catedral de esta ciudad de Valladolid y digo que yo me opuse en tiempo y en forma al beneficio curado del pueblo de Capaquaro que esta vacío conforme al edicto de vuestra ilustrísima ante quien comparecí personalmente y he sido examinado en la habilidad y suficiencia necesaria para la administración de dicho beneficio y por ella y por concurrir en mi persona todos los demás requisitos y calidades que disponen el Santo Colegio Tridentino y la Dirección Apostólica de este Obispado, y la cédula del Real Patronazgo de su majestad debo ser preferido (justicia mediante) a los demás opositores que vuestra ilustrísima hiciere al excelentísimo virrey de la Nueva España porque yo soy sacerdote hijo patrimonial y originario de este obispado; de padres, abuelos y bisabuelos nobles, cristianos viejos e hijosdalgo notorios y de ejecutoria litigada en la Real Cancillería de Valladolid de los Reinos de Castilla y beneméritos porque Garci Rodríguez mi bisabuelo paterno fue uno de los primeros pobladores de esta Nueva España y de México y conquistador de las partes del Reino de Galicia (Jalisco) y siete ciudades de Cíbola donde sirvió a su majestad con sus armas y caballos y criados a su costa y riesgo como consta todo por estas informaciones hechas por la Real Audiencia de México con citación del fiscal de su majestad para enviarlas al Real Consejo de Indias de que hago demostración = y de parte de mi madre doña Catalina de Grijalba y sus abuelos y bisabuelos de gente principal y que poblaron y ganaron las provincias de Oaxaca, las de Colima y provincia de Avalos y que el capitán Juan de Grijalba fue el primero que descubrió las Indias como es publico y notorio en este obispado y por tal lo alego”.


Después de leer esta parte del expediente en la que habla de su genealogía, pasemos a los siguientes párrafos en los que pone de manifiesto su preparación académica.


Y porque yo por mi persona me he empleado y ocupado desde mi niñez en los estudios de la Compañía de Jesús y Real Universidad de México con asistencia continua y cuidadosamente, siendo como soy buen latino y retorico y cumplidos los cursos en la Facultad de Artes y Filosofía fui graduado en ella de presbítero por suficiencia y riguroso examen, y asimismo, habiendo oído y cursado cánones y leyes recibí los grados de Bachiller en ambas facultades, habiendo tenido muchos actos públicos en ambos derechos con grande aplauso y aprobación de la Real Audiencia que asistió a ellos y de los doctores y maestros de la dicha Real Universidad, después de lo cual hecha la repetición (cumplida la pasante) con licitud y examen riguroso me gradúe en la Facultad de Cánones de Licenciado con general aprobación del claustro de ella y luego incontinenti recibí el grado de Doctor de la dicha Real Universidad como todo lo he dicho y cada cosa de ello consta por los testimonios auténticos que están insertos en las dichas informaciones a foja treinta y tres, y por otro testimonio suelto de los dos últimos que presente y por los dichos de los testigos a la octava y novena pregunta.
Ítem. Alego por calidad considerable como lo es que en la vacante de la Canonjía Doctoral de la Santa Iglesia de Tlaxcala por el año pasado de seiscientos y uno ( léase 1621 cuando tenía 22 años de edad) a que concurrieron otros ocho doctores eruditos me op
use a ellos, y siéndome señalados puntos de 24 horas para leer licitud de oposición, la leí públicamente la ley por espacio de una hora entera por ampolleta y respondí a todos los argumentos que me fueron puestos por los demás opositores y en los dichos días y en los otros días se los puse yo a ellos con aplauso y alabanza general como consta por el testimonio auténtico del secretario que se presento y en el examen que vos ha hecho de mí satisface bastantemente en la latinidad y materia de sacramentos.


. Sobre su confiabilidad y experiencia en el desempeño de un cargo escribió lo siguiente:

“Ítem. Por el año pasado de seiscientos y veinte, fui proveído por comisión del obispo, que sea en gloria, por su visitador de la Villa y Provincia de Colima y Valles de Alima y Cajitlán, Motines y Maquili y sus pueblos, iglesias y hospitales; cofradías, testamentos, clérigos y mercedarios por la satisfacción que tenía de mi persona, letra y rectitud y con ella hice la dicha visita, loablemente; como consta de la provisión y testimonio de haberla hecho y ejercido, que está inserta en las dichas informaciones a fojas treinta en la segunda plana.

Asimismo he servido y me he ocupado en la administración de los santos sacramentos a españoles e indios y de la justicia eclesiástica siendo como he sido cura y lugarteniente del Beneficio de la Iglesia Mayor y Villa de Colima que es de mucho número de españoles e indios, del pueblo de Tequilistlan por saber su lengua mexicana que allí se habla y no otra – y asimismo he sido vicario, juez eclesiástico incapite de otras provincias circunvecinas con amplia facultad como consta en la dicha memoria y provisión original que he presentado ante vuestra santidad con testimonios para que se me paguen novenos que me pertenecieren por la dicha administración”.

En todos los cargos he dado loables resultados, así en ellos como asistiendo a la ciudad de México, he vivido siempre honesta y recogidamente con buena vida, ejemplo y fama, sin queja de alguno, ni nota de mi persona como consta en las dichas informaciones y testigos de mayor excepción a la onceava pregunta de sus disposiciones y a vuestra ilustrísima y a todos los señores de su cabildo por fama y relaciones y es público que por cartas de pocos días a esta parte de la justicia y regimiento y de particulares de la dicha villa y provincia de Colima, aprobando y testificando; mi vida, costumbres y buen proceder, escritas a vuestra Santidad que por su propio lo mande advertir en esta calidad. Y no debe de obrar para que vuestra Santidad no me haga honra y merced conforme a las dichas calidades, el no saber la lengua tarasca del dicho partido, pues los estudios y cargos que he tenido donde no se habla, no han dado lugar a estudiarla; mayormente que su majestad por sus reales provisiones y presentaciones como patrón concede siempre un año para aprenderla y en menos tiempo si fuese proveído la sabré muy bien, teniendo conmigo y a mi costa, sacerdote perito y aprobado en ella como se ha usado con otros, además de que los dichos opositores no la saben cumplidamente, sino algunos principios estudiados de pocos meses a esta parte como es público y notorio, atento a lo cual -.

A vuestra Ilustrísima, pido y suplico, se sirva de preferirme conforme a las dichas calidades, expresándolas en la dicha nómina y vista mandar que se me devuelvan las informaciones para salvaguardar mi derecho que con ello recibiré bien y merced y con justicia lo pido”.

Firma, García Dávalos Vergara.


Los miembros del cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Morelia le negaron el puesto de sacerdote del beneficio de Capaquaro porque ya tenían destinado para él, un lugar de mayor jerarquía, un cargo de Canónigo, que lo colocaba a la misma altura que ellos y en uno de los diez eclesiásticos más importantes del extenso Obispado de Michoacán.
A pesar de su juventud se mantuvo quince años en ese puesto, pero en 1639, tras el fallecimiento del obispo Francisco de Ribera (5 de septiembre de 1637) y la elección de fray Marcos Ramírez de Prado y Ovando (30 de mayo de 1639) quiso el destino que al entregar la Descripción del Obispado de Michoacán que escribió para el nuevo obispo como un medio de información, recibió como premio el ascenso a Deán que lo ponía en el segundo lugar de importancia dentro de la curia michoacana.
Desde 1640 hasta 1654 se mantuvo en ese cargo y en 1655 llegó al pináculo de su carrera sacerdotal cuando recibió el nombramiento por parte del rey como obispo de la diócesis de León de Nicaragua un cargo que desgraciadamente no logró ejercer porque la muerte lo sorprendió un poco antes de que llegará la Bula Papal que ratificaba su nombramiento.

Escribí esta crónica para que la gente del estado de Colima, se entere de la existencia de uno de sus hombres más valiosos, un hombre que vivió hace cuatro siglos y que no merece estar sepultado bajo el polvo del olvido.

Espero con esta breve reseña, haber alcanzado mi propósito.

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